Ejercicio de Arteterapia: Manos.

Las manos son tan importantes que hacemos lo que queremos hacer, el pintor… pinta, el amante… acaricia, el escritor… escribe, el violinista… toca, gracias a ellas podemos realizar todo lo que creamos en la mente, nos ayudan a manifestar nuestras emociones y nos permiten estar en contacto con otras personas… acariciar, abrazar, saludar.. podemos expresar ternura, cariño y hasta llegar a lastimar a otros, es por eso que en arteterapia usamos tanto las manos, para poder manifestar lo que deseamos y aprender que yo tengo el poder de recibir y dar lo que quiero en mi vida.
Las manos reflejan mucho sobre nosotros, son casi visibles como la cara, podemos ver como abunda la gente que se come uñas por ansiedad, tiene las manos secas les duelen o tienden a lastimárselas… podemos encontrar mucha comunicación no verbal en ellas. No por nada existen muchos quirománticos (personas que tienen la habilidad de leer las manos) donde dicen que llevamos marcado todo nuestro pasado, presente y futuro, y me consta por lo he vivido, que las líneas de las manos pueden cambiar si tú decides cambiar.
Por otro lado, se dice que la mano derecha en nuestro inconsciente es un símbolo de poder, es la que se alza en señal de mando y entrega, la que da y por otro lado la mano izquierda que es la que suele llevar el anillo de matrimonio, es la que recibe. Esta es una excelente información que podemos aplicar con el dinero a la hora de dar y recibir.
Tampoco podemos dejar de observar que cuando juntamos la manos expresamos una señal de humildad y hasta un símbolo de espiritualidad.
Es por eso y mucho más que hoy veremos un ejercicio de arteterapia que incluye las manos.
Necesitamos colores, plumones, crayones, pinturas y soporte (hoja, cartulina, etc…)
1. Vamos a contornear nuestra mano derecha y nuestra mano izquierda.
mano
2. En la mano izquierda vamos a dibujar nuestro pasado.
3. En la mano derecha vamos a dibujar nuestro presente/futuro.
4. Observarlas
MANOS
  • Terapeuta: Y bien… ¿Cómo te fue?
  • D: Veo que mi pasado lo sentí muy obscuro, pero a la vez ahora siento compasión por mí, me costaba mucho entenderme, veo mucho odio, tristeza, desilusión, muerte, cómo estaba perdida, hasta cuidé no salirme de la mano porque todo lo contuve por dentro por muchos años.
  • Terapeuta: Veo que no todo es obscuro…
  • D: Pues a pesar de todo de lo que estaba reviviendo mientras dibujaba, recordé que había luz, miraba al cielo y le pedía ayuda, a las estrellas, a la inmensidad, sentía que había algo más para mí, me aferré a ello.
  • Terapeuta: ¿Para qué crees que te ha servido el pasado?
  • D: Para encontrarme, tenía demasiados problemas de identidad, ahora se que quien soy, que quiero y sobre todo se cómo quiero sentirme, es lo que me guía hoy y lo reflejo en la mano derecha, colores suaves, que fluyen conectada con mi corazón y hasta la manifestación de las semillas que sembré.
  • Terapeuta: ¿Con qué te quedas de presente/futuro?
  • D: Gracias a éste ejercicio me doy cuenta que prefiero estar en mi presente y con la ilusión de un buen futuro.

 

Así tan profundo es como un dibujo puede ayudarnos a sanar, liberarnos y permitirnos vivir nuestro presente plenamente.

Si quieres introducirte más en el mundo de la arteterapia tenemos un taller para ti, haz click  aquí  y pide abrir un nuevo grupo a sanaconarte.mx@gmail.com, con gusto te atendemos.

#menospalabrasmásarte

Lía Quevedo